Pasada la Villa de Burón, en el margen izquierdo del rio Esla, vemos la Villa de Liegos, suavemente recostada en una montaña brava, caliza, salpicada de verde boscaje, bajo el pico de las Canales y la Peña de la Cruz, de modo que en invierno la acaricia poco el sol.

De ahí le viene su nombre, que sería en otros tiempos Leicos o Leiko, en euskera "lugar del hielo".

Con un hermoso y amplio valle de San Pelayo, nos ofrece en la lejanía sus muchos encantos, con un color verde intenso en el suelo, gris claro en las laderas y el azul vivo en el fondo del cielo.

Historia de LIEGOS

 LIEGOS en el Siglo XX


 -EL SIGLO XX EN LA VILLA DE LIEGOS.-             Felix Garcia

Cuando Carlos me invitó a participar en esta serie de charlas que empieza este año el Club San Pelayo, acepté con enorme cariño sabiendo del nuevo enfoque que se le quiere dar a esta asociación después de los momentos tan difíciles por los que pasó el año pasado.
Sirva esta charla como agradecimiento al Club y como una sencilla
aportación más a la idea de esta nueva etapa.
Me propuso Carlos, decía, una charla sencilla, de lo que yo quisiera. Podríamos ponernos a hablar de nueve siglos de historia documentada de este pueblo -se remonta a 1164-, sin olvidarme de las lápidas vadinienses, que retrasan más aún el origen de
nuestro pueblo. Pero lo que quiero traer en este marco incomparable de la Iglesia de Liegos –testimonio imperturbable de estos nueve siglos de historia- son retazos del último siglo: Y lo hago por tres razones: la primera, en homenaje a la gente que ya no se encuentra entre nosotros y que para todos sigue estando ahí –en mi caso mis abuelos-.
La segunda, que sirva esta charla como homenaje a los mayores que nos acompañan –a lo mejor contamos como alguno de ellos esta tarde- como son Honorato Álvarez – nacido en 1911-, Sénida Alonso –nacida en 1913-, Cristina Rubio –nacida en 1918-,
Amador Álvarez –nacido en 1919-, Senén Allende –nacido en 1922- y Esther Allende – nacida en 1924-. Son pocos ya pero resisten y es aquí el lugar y la hora oportuna para
homenajearlos justamente. La tercera y última razón por la que escojo este período de tiempo es para refrescarnos a todos –mayores y a pequeños- la memoria sobre algunas cosas –no porque se nos esté oxidando el recuerdo-, cosas que fueron importantes en su
momento y que ahora siguen conservando su importancia –aunque no lo parezca en algunos casos-.
Habiendo justificado mi decisión, solo me queda decir antes de empezar de qué o de quiénes voy a hablar a partir de ahora. Haré una presentación de los principales protagonistas de esta historia “oficial” de Liegos: los alcaldes –a los que añadiré un breve comentario de los sacerdotes que ocuparon la iglesia de Liegos en esta época-.
Seguiré citando las principales actuaciones realizadas en este pueblo o hechos de singular importancia acometidos a nivel de grandes infraestructuras –edificios, carreteras, vías publicas-, y pequeñas infraestructuras como son las realizadas para el uso cotidiano –luz, la “traída” del agua, la instalación del teléfono y la instalación del






























reloj de la iglesia-. Finalizaré mi exposición con un hecho importante en su tiempo y que hoy nos parece una curiosidad: la petición al ayuntamiento de Burón para poder segregarse Liegos del ayuntamiento de Acebedo de 1947.
Tenemos que empezar hablando de los alcaldes de barrio o presidentes de la junta vecinal. Alguna vez hablando con Amable de una persona muy cercana a mi que fue presidente de esta Junta Vecinal, quedamos en que sería muy bonito honrar a todos
los que ocuparon dicho cargo y que –con más o menos éxito- dieron su tiempo y esfuerzo por el pueblo. Aquí los traigo para el recuerdo de todos: 1898-1903: Ambrosio Alonso (abuelo de Angelín),
1903-04: Eugenio Alonso Mediavilla (abuelo de Senén, Antonio, Eugenio), 1904-06: Primitivo Mediavilla (padre de Imelda, Concepción y de Carmen la de Secundino),
1906-09: Eulogio Alonso de la Riba (padre de Dorotea, Aurelia, Consuelo), 1909-10: Celestino Alonso (Padre de Honorato),
1910-12: Pascual Álvarez (padre de Erasmo e Irene),
1912-14: Ricardo Mediavilla (abuelo de Julita y de Goyo).
1914-16: Gabino Gómez. Entre 1916 y 1929, no dispongo de sus nombres porque en los libros de actas del pueblo omiten este período de tiempo. Continuemos, 1929-30: Celestino Allende, 1930-31: De nuevo, Pascual Álvarez, 1931-36: Eulogio Álvarez (padre de Gonzalo y de José Luis), 1936-42: Juan Mediavilla, 1942-53: Amancio Gómez, 1953-54: Celestino Allende, 1955-60: Victorino Álvarez, 1960-64: Emiliano Álvarez, 1964-65: Senén Allende, 1965-70: Secundino Gómez, 1970-75: Amador Álvarez. Teógenes Alonso, Joaquín Vega, Adolfo Balbuena, Miguel Fernando Álvarez, Ángel Gómez, y finalmente Amable González.
































Cada uno de ellos como dije antes se enfrentó con mayor o menor éxito a una serie de actuaciones que se acometieron en el pueblo para llegar a ser el que es ahora. Aquí tengo que hacer referencia -aunque sea solo por el majestuoso lugar donde estamos cobijados esta tarde- a don Agustín de la Riva que colaboró durante más de 50 años
junto con los presidentes en la buena orientación de todos los proyectos emprendidos por estos –no nos olvidemos de la influencia de a Iglesia en aquella época-.
Como don Agustín, cito aquí a D. Bernabé de la Puerta que fue párroco de nuestra Iglesia desde 1881 hasta 1914, D. Gerardo Fernández y D. Primo Rubio (entre 1968- 72), D. Domingo García Balbuena (desde 1975 hasta el año pasado), y finalmente, D. Javier Carande García, al que le deseo –le deseamos todos- una feliz labor pastoral en ésta parroquia y le pedimos un favor especial: que tarde –como dice él- bastante en “cansarse”.
Vistos quiénes fueron, veamos ahora algunas actuaciones de estos presidentes según quedan reflejadas en los Libros de Actas y que sirven para reconstruir la historia de este último siglo:















GRANDES INFRAESTRUCTURAS:
De inicios de este primer siglo, aunque sin fecha, es el amojonamiento actual de las calles. En 1916, D. Agustín vende a
la junta vecinal el solar de a antigua ermita de San Pelayo que estaba situada dentro del casco urbano del pueblo y de la cual doy los lindes porque no me aventuro a decir donde estaba físicamente. Creo que algunos de los que están aquí lo sabrán. Dice así el Libro de Actas:




Lindes. E: casa de Eloy Rodríguez; S: .
huerto de D. Víctor Mediavilla; OE: casa de Escuela y al N: corral de Marcial Alonso Lo hace D. Agustín para: que en él pueda el pueblo hacer un patio para recreo de los niños de la Escuela
En 1920, se procede a la cesión del molino del pueblo situado
a la margen izquierda del río Esla, según su curso, de cuyo caudal se sirve de aguas por medio del puerto y acequia que del mismo se deriva y sobre él existe. Y linda con sus antojanos a el adheridos, por el Este, con prado de Gabino Alonso, vecino de Lario y terreno de Gregorio Mediavilla; por el Sur, con el mencionado río Esla; por el Oeste, con prado de D. José González, presbítero y Este fue el último molino existente en Liegos.
 Ha llegado a tener en funcionamiento 6 molinos como
queda constatado en el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1753. El molino estaba en estado ruinoso. Se vende a Filadelfio González, un señor que se había casado en Liegos y que había nacido en Lois y que era el padre de Raquel, una señora que vivía en la casa al lado de Amancio y que ahora está ocupado por Fernando Gómez. En 1930 se acabó la construcción del actual puente siendo Celestino Allende alcalde. Seguimos en la década de los treinta y en el año 1932 me detengo ante la elección de un Guarda Jurado para los terrenos comunes - nos dicen los documentos: vistos los abusos-, con un sueldo de 240 ptas anuales.       Que en su recinto y patio de juegos
aledaño no se emplee para diversiones y fiestas profanas, como verbenas, bailes, músicas... pudiendo tan solo celebrarse los juegos de bolos tan tradicionales en las costumbres de la montaña leonesa... Solo pedía a los escolares una oración por su alma y la de sus familiares al entrar y salir de las Escuelas y al vecindario una misa en sufragio en el aniversario de su muerte
 Se puede comprobar la placa en agradecimiento por parte del pueblo en la entrada de las Escuelas. Continuemos, en el año 1954, un comentarista taurino que veraneaba creo en nuestro pueblo, dota de un dinero a la escuela de niños y niñas para la compra de material, así como para ciertas reconstrucciones de la Iglesia(creo que pueda estar relacionado –y me gustaría que el publico así me lo corroborara- con la elevación de la torre de la Iglesia a su actual altura).
También dona un prado en el Prado Yuso bajero de 7 áreas. Nos dicen los libros de actas de Liegos:
 Linda al N con Amancio Gómez, al S y E con Vicente Alonso .
El primero de todos ellos fue Leocadio Rubio. Al año siguiente –1933- la junta vecinal autoriza el corte de 10m3 de madera de haya para la construcción de la escuela (serían las viejas creo) y 5 m3 para la portalada de Eustaquio Alonso, siguiendo la tradición inmemorial necesaria para poder construir portaladas –
como en este caso-, armar tejados... Seguimos en la década de los treinta y nos hemos de detener otra vez, concretamente en el año 1937. Desde tiempos inmemoriales se han venido arrendando los puertos en Liegos como todos saben la primera noticia que conserva el archivo de arrendamiento de los puertos es de 1608-1609, aunque creo que ya antes se arrendaran-. Podía ser a gente de fuera como sucedía normalmente o sino –caso más raro- a gente del pueblo. En este año, la junta vecinal, concedió el aprovechamiento de los puertos de Liegos por 5 años a Erasmo Álvarez. Ahora tenemos que hacer un salto de 10 años y situarnos en la década de los 50. Concretamente en el año 1952 cuando Atilano Mediavilla Mediavilla y su hermano, el sacerdote Gregorio Mediavilla Alonso (tío de Julita y de Goyo) donan los terrenos para la construcción de las actuales escuelas con las siguientes condiciones:
vecino de León y por el Norte, con la barbacana, cauce y desagüe de las aguas sobrantes o innecesarias al finque se destinan
 Y también nos dice -y creo que es importante-: Si
alguna vez se quisiera vender no se pueda hacer sin contar con la Junta Vecinal. El personaje en cuestión era D. Julio Urrutia –hace poco supe que uno de sus hijos era el vocalista de un grupo musical español-.
En 1959 se inicia la construcción de la caseta – albergue en el sitio llamado “Majada de las Vacas”. Los jornales que se pagaban en aquel año eran de 75 ptas para el peón y de 200 ptas para la pareja. En 1962, se inician los trabajos para la construcción de lo que fueron los toriles y que ahora es el alojamiento para los esforzados “Montañeros Vallisoletanos”. En 1966 se inician los trabajos
para la edificación de unos albergues en el Valle de San Pelayo para el ganado.
Hago aquí el inciso de que ya en 1608 se habla en Liegos
de un corral de xatos en el valle del Glorioso San Pelayo
Acabo aquí esta primera fase de grandes infraestructuras con la década de los 70 y principios de los 80: Obra de saneamiento del pueblo (1970), venta de la antigua casa del Concejo (1976), arreglo definitivo de la carretera que va a la general y construcción de la caseta de “Las Cruces” (1977), ampliación y reparación del cementerio (1978), instalación de la depuradora (1978). A
principios de la década de los 80, se acometió la mejora del abastecimiento del agua debido a las necesidades de construcción de casas.
El segundo punto que titularé
PEQUEÑAS INFRAESTRUCTURAS PARA USO COTIDIANO
tiene que ver con el uso que hacemos hoy en día del agua,
de la luz, del teléfono e inserto algo relativo a la instalación de un artilugio que nos acompaña todos los días en Liegos: el reloj de la torre. Empecemos por la luz. El 6 de octubre de 1935, nos dicen los documentos se procede a firmar el contrato de la luz

1º Servicio del alumbrado será desde la hora del anochecer a la del amanecer de cada día.
2º El precio e intensidad lumínica de cada lámpara será por una sola
lámpara de quince watios, dos pesetas con 35 céntimos (...).
3º Si en el servicio hubiera alguna interrupción de tal manera que llegara en cada mes a los 5 días, se hará un descuento proporcional a los días que estuvieran sin servicio.
4º Si se diera el caso de que algún abonado tuviera una persona enferma de su familia y necesitara por tal motivo instalar provisionalmente una luz, se hará gratuitamente siempre que no exceda el término de 6 meses.
5º Durante el tiempo de este contrato (7 años) el suministrador se
compromete a dar gratuitamente el alumbrado a 6 lámparas colocadas en la calles de Liegos y de una intensidad lumínica de 10 watios.
6º Los abonados que deseen instalar una lámpara en la cuadra, podrán solicitarlo sufriendo un aumento en el precio de una peseta al mes por una lámpara de 5 watios.











¿Qué diferencia no con la actualidad? Pues esta situación duró hasta 1973 –
“por la inundación de las instalaciones del embalse de Remolina”. Son solo 30 años. Sigamos con el agua. Ya en 1951 se empieza a hablar ya de la necesidad de establecer el debido suministro de aguas. Habrá que esperar a 1956, para que se inicien las obras para la “traída del agua” actual –al menos en su trazado- siendo presidente Victorino Álvarez. Empezaron el 7 de agosto de 1956 y finalizaron el 2 de julio de 1959 con un coste de 190626,19 ptas. Y ahora el teléfono, el año 1960 se instala un locutorio en casa de Amable González. El coste de la instalación fue de 31400ptas y cobraba de la junta vecinal 100 pesetas mensuales por su manutención.
Finalmente el reloj de la torre, que también tiene su pequeña historia como todo. Se instala en 1963. Se compra en Miranda de Ebro a la Viuda de Angel Perea: la campana para el reloj de 78 kg –que es la que nos da la hora actualmente-; la esfera de porcelana de 1 metro de diámetro y el soporte donde adecuarlo. Su coste 9826 ptas.
Y finalmente –ahora sí acabo- me detengo aquí, consciente de la larga enumeración de actuaciones en nuestro pueblo, para citar una –tal vez más curiosa y divertida- del año 1947 que conseguí este año en Burón, y que versa sobre la












petición por parte del pueblo de Liegos para separarse del Ayuntamiento de Acebedo
al que pertenece desde 1833- y unirse al de Burón. Es concretamente del 5 de febrero de 1947, y las causas que exponen los vecinos de Liegos son las siguientes:
- La distancia entre un ayuntamiento y otro: 5 km a Acebedo frente a los 2 km a Burón.
- No dispone de terrenos mancomunados con Acebedo y si con el de Lario –que pertenece a Burón- por el sitio conocido por el Sotón y el prado del Calvario.
- Colinda con Acebedo en 500 metros y con Burón en más de 7 km.
- Burón suministra los artículos racionados que necesita el pueblo y además desde tiempo immemorial se abastece en los comercios de Burón.
- La asistencia del médico titular de Burón.
¿Curioso no? Al menos para ciertas ocasiones en las que existen ciertas discrepancias entre Junta Vecinal y Ayuntamiento... Pero no es nueva esta queja. Ya en 1851, Julián Balbuena –abuelo de Amancio Balbuena-, hacia la misma queja a León. Los argumentos que exponía en aquellos años eran: lo elevado del término de
Acebedo, con los dos pueblos de Lario y Burón tiene mezclado lo más de su terreno labrantío y algunas mancomunidades, y finalmente hacía referencia a lo dificultoso de llegar en tiempo de nieves. La respuesta que se dio en aquel momento y en el año
1947 la desconozco pero creo que la causa de pertenecer al ayuntamiento de Acebedo es el río Esla y las riadas por las que llevaba el puente. De hecho el camino que iba a Acebedo –como todos saben- no es la carretera actual.
Bueno, hasta aquí este repaso rápido -y espero que ameno- al último siglo de la villa
–sí, no lo duden villa, aunque eso quedará para otra ocasión- de Liegos. Que el recuerdo del pasado, aunque sea cercano, sea ejemplo y estímulo para el futuro, siguiendo la ejemplar trayectoria de nuestros mayores.
Muchas gracias a todos por su atención.

Félix García Álvarez                                                                         Agosto del 2005 


 Asoc. Cultural y Deportiva “Club San Pelayo” Aproximaciones a la Historia de Liegos (2005).

De una parte don Manuel Sánchez del Río Vega, casado, abogado, vecino de Riaño, dueño de una central eléctrica sita en el barrio de La Puerta de Riaño
(...) se convienen en los siguientes términos: