Pasada la Villa de Burón, en el margen izquierdo del rio Esla, vemos la Villa de Liegos, suavemente recostada en una montaña brava, caliza, salpicada de verde boscaje, bajo el pico de las Canales y la Peña de la Cruz, de modo que en invierno la acaricia poco el sol.
De ahí le viene su nombre, que sería en otros tiempos Leicos o Leiko, en euskera "lugar del hielo".
Con un hermoso y amplio valle de San Pelayo, nos ofrece en la lejanía sus muchos encantos, con un color verde intenso en el suelo, gris claro en las laderas y el azul vivo en el fondo del cielo.
De ahí le viene su nombre, que sería en otros tiempos Leicos o Leiko, en euskera "lugar del hielo".
Con un hermoso y amplio valle de San Pelayo, nos ofrece en la lejanía sus muchos encantos, con un color verde intenso en el suelo, gris claro en las laderas y el azul vivo en el fondo del cielo.



